lunes, 30 de diciembre de 2013

¿Vergüenza? Más que eso.

Es que ¿Hola? ¿Que hacía este tío aquí? Lo único que se me pasa por la cabeza en estos momentos es ponerme a rezar delante de él para que no me reconozca, porque es que sí no, muero de vergüenza aquí mismo. 

- Eh, ¿Podrías decirle a tu novia que baje la voz? Algunos estamos cansados e intentamos dormir ¿Sabes? - Que se creía este ahora, ¿Que por estar más bueno que el pan podía hacer lo que le viniera en gana? Porque entonces la lleva clara.
- ¿Quieres hacer un trío? Estas muy buena - Dijo con una media sonrisa
- ¿PERO TÚ DE QUE COÑO VAS?
- Te e hecho una pregunta y no me has contestado. ¿Si o no?
- PUES CLARO QUE NO GILIPOLLAS, ¿ME VES CON CARA DE PUTA O QUÉ?
-No, pero sí con cara de torpe ¿O es que no te acuerdas de que me tiraste un batido de chocolate encima? Me debes una. 

Ay Dios, que me ha reconocido ... ¡TIERRA TRAGAME! Y encima me dice que le debo una, en serio, no le doy un sillazo en toda la cara por respeto a la silla. 

- ¿Paula? - Dijo una voz de chica
- ¿Y tú quién coño eres ahora?
- ¿No me recuerdas?
- Si te pregunto es porque no sé, así, como dato.
- Soy Leticia, de pequeñas eramos mejores amigas ¿Recuerdas?
- ¿L-LETICIA?
- Ajá, yo misma - Se acerco a mí y pude contemplar sus tatuajes, tenía miles de ellos por todo el cuerpo y eso que estaba envuelta en una sábana.
- Es imposible que seas tú, estás tan...tan.. cambiada
- Lo sé, ya no soy la niña inocente que era antes.

No me lo podía creer, esto era tan irreal. Mi ex-mejor amiga teniendo sexo con un tío, y encima a ese tío lo conocía ( sí a eso se le podía llamar ''conocer''). Y se podía decir que ese tío se estaba aprovechando de ella simplemente por el sexo. Pues sí, ya no eres la niña inocente que eras antes.

- ¿Por qué nunca cogiste mis llamadas ni respondiste a mis mensajes? ¡¿Sabes lo mal que lo pase?! Me dejaste sola. SO-LA. Y encima ni si quiera fuiste capaz de contestarme, ¿Sabes? Te consideraba una verdadera amiga. Pero después de todo lo que pasó, y encima ahora te encuentro así, teniendo sexo con un tío, y vas y vienes a mí sin más. Me conoces perfectamente bien, y la llevas clara si piensas que te voy a perdonar de buenas a primeras.
- Osea, que me ves ¿Y sólo te ocurre echarme toda la mierda en cara?
- ¿Y qué pretendes que haga? ¿Que vaya corriendo a abrazarte y a darte besos como si nada hubiese pasado? Porque sabes perfectamente que eso no lo voy a hacer.
- Por lo menos me podrías haber dicho ''Hola''
- Creo que no te mereces ni eso.

Y dicho esto, me di la vuelta y me fui. No tenía necesidad de estar discutiendo con nada más y nada menos que con Leticia, y encima delante de ese tío pervertido, porque era un pervertido, y con todas las letras, porque ¿A quién se le ocurre decir que si quiero hacer un trío con el, y simplemente porque según él estoy buena? Este tiene la inteligencia en el culo, está claro.
No tarde mucho en llegar a mi habitación ya que era la de al lado y nada más que esta a tres metros de la mía. Pero ahora que lo pienso ¿Quién vive en esa habitación Leticia o el chico pervertido? Esperemos que Leticia, aunque me haya hecho lo que me hizo, se puede decir que la ''conozco'', y tampoco es que tenga muchas ganas de tener un vecino pervertido al que le gusta hacer tríos... Sí, se podría decir que me quede traumada con eso.
Según llegue a la habitación me encontre con Judith durmiendo como un tronco, así que preferí dejarla, además no se me apetecía contarle todo lo que había pasado en la habitación de al lado. Y mucho menos quería contarle que a lo mejor nuestro vecino era un tío pervertido al que le gustaba hacer tríos.
Ahora solo se me apetecía dormir, y menos mal que se había callado, porque si no era capaz de levantarme otra vez e ir a decirles que se callaran. 
Apague la luz de la habitación y puse el despertador a las seis y media de la mañana.

***
Dichosa música del dichoso despertador. Me da absolutamente igual estar en Londres centro, como si estoy en Pekin, seguiré odiando el despertador de la misma manera que siempre. 
Judith seguía durmiendo, pero no por mucho tiempo.

- ¡JUDITH, DESPIERTA DESPIERTA! - Y a la vez que le gritaba la destapaba
- Ay déjame un poco más
- LEVANTA GANDULA, QUE VAS A LLEGAR TARDE EL PRIMER DÍA DE CLASE
- Joder, pues vaya manera de levantarme el primer día de clase
- Haberte puesto tu el despertador, lista - Me miró con cara de pocos amigos pero aún así se levantó - Coge tu ropa y vámonos a las duchas
- ¿Cómo? ¿Qué duchas?
- Judith, cielo, mi vida, mi alma ¿Tu has visto algún baño en la habitación?
- No
- Claro, pues por eso tenemos que ir a las duchas, porque si te parece no nos bañamos
- Pero, ¿Hay cortinas no?
- No lo sabrás si no vas.

Y con la misma cogí mis cosas y salí de la habitación, Judith no tardaría mucho en alcanzarme.

- ¡Paula! ¡Espera!

Lo que me faltaba ahora, Leticia corriendo detrás de mi como si la persiguiera un cocodrilo o algo por el estilo. Ah no pero espera, el chico pervertido iba con ella. ¿Que era? ¿Su perrito faldero? Porque a mi eso no me hace ninguna gracia.

- ¿Qué quieres?
- Hablar contigo
- Pensé que ya te había quedado claro lo que te dije anoche, pero bueno, desembucha.
- ¿Esta tarde tienes pensado hacer algo? - Lo que me faltaba, que ahora tuviese que quedar con ella porque le daba la gana hablar de algo que ya no tenía vuelta atrás. Sí, yo a veces podía ser muy orgullosa pero es que ella es muy cabezota y morruda, y tampoco estoy para soportarla.
- No, no voy a hacer nada, pero tenía pensado dar una vuelta para ver esto, y así por lo menos ubicarme un poco - ¿Paula? ¿Tu que eres? ¿Gilipollas? ¿Después de todo le das explicaciones a ella? Nada más y nada menos mi subconsciente.
- Si quieres te puedo enseñar esto yo - dijo el chico pervertido, ¿Pero de que va este ahora?
- Niall tu callate - le contesto Leticia.

Hala, por fin, ya sabía su nombre.

- Cállate tú. Fuiste un simple polvo, no eres quien para decirme lo que tengo que hacer o no. - ¿Quién se cree este para hablarle así a una mujer? Aunque bueno, Leticia es mayorcita como para saber con quien se puede acostar y con quien no.
- Es verdad, no me acordaba de que todas las noches estas en la cama de una tía distinta, ¿Y si soy un polvo de una noche que haces aquí, eh?
- Pues estoy aquí por ella - Dijo señalándome - No por ti 

Lo que me faltaba, que este tío estuviese aquí por mí. Esta claro que era una simple historia para que acabase en su cama como las demás había hecho. Pero conmigo lo tenía crudo, no era puta como las otras. 

- Sigo aquí delante. Si vais a discutir lo hacéis en otra parte en vez de hacerme perder el tiempo - Que borde soy, oh sí. - Y tú, ¿Qué te piensas? ¿Que a la mínima de cambio me voy a acostar contigo? Chico, que la llevas clara, no soy puta, y además tengo novio.

Y con la misma me di la vuelta, y seguí mi rumbo hasta las duchas. Esperemos que Judith estuviese allí ya, tenía que contarle todo esto, pero YA de YA.
Tras llegar a las duchas, me metí en una que estaba vacía, y empece a ducharme. Por suerte este campus tenía las duchas separadas, hombres a un lado y mujeres a otro. No tenía ganas de encontrarme, a Niall.
Cuando salí de la ducha me vestí, y salí corriendo ya que si no me daba prisa iba a llegar tarde el primer día de clase, y no quería dar una mala impresión. 

- ¡Paula! ¡Paula!

¿Que manía tiene la gente de aquí con gritar desde tan temprano? Espera, era Judith. Entonces me daba igual que me gritara.

- ¡Dime!
- Vamos a llegar tarde a clase como no te des prisa, así que ¡Corre!

***

Después de salir corriendo de la habitación, porque ya eran las siete y media y no teníamos ni pajorera idea de donde estaba nuestra clase de Literatura, la encontramos y entramos. Por suerte todavía no había mucha gente en la clase y nos pudimos sentar donde quisimos. A media que pasaba el tiempo entraban más alumnos. Uno de ellos me llamo mucho la atención, espera.. ¿Se iba a sentar al lado mío...? Oh no, este gilipollas otra vez no.

- ¿Es qué no me vas a dejar en paz?
- ¿Recuerdas que una vez te dije que te iba a molestar? Lo que digo lo cumplo bebé. 

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