jueves, 26 de diciembre de 2013

Haré la vista gorda.

Dichoso despertador. Segundo día de clase, asqueroso, como siempre. Esperemos que no sea muy agotador, porque creo que todavía no estoy en forma como para aguantar uno de esos días de clase asquerosamente largos y eternos.
- Buenos días mamá.
- Buenos días, te has levantado cinco minutos tarde, si no llegas a tiempo no te pongas de mal humor luego, que si no, no hay quien te aguante
- Mamá no empecemos por favor.

Las siete de la mañana y ya esta echándome la bronca. Comprobado, se piensa que tengo cuatro años. Bueno, espero que no me arruine el día, que por el momento voy bien, o eso creo.
Me aseo, me visto, desayuno, cojo las llave y el móvil (auriculares incluidos) y salgo. Son las siete y media, creo que si me doy un poco de prisa llegaré a tiempo y no me tendré que quedar fuera a primera hora, así que, vamos Paula, tu puedes.

- PERO MIRA POR DONDE VAS NIÑATA
- EH, TE ME RELAJAS, IBA CAMINANDO NORMAL Y TE HAS CHOCADO CONMIGO MAJO, PODRÍAS PEDIR PERDÓN POR LO MENOS ¿NO CREES?
- Oh perdón, ¿CONTENTA? 
- Se podría decir que sí. Ah, y adiós, no quiero perder el tiempo con niñatos como tú.

¿Se puede ser más borde? Porque yo creo que no. A lo mejor es que como es rubio con los ojos azules se cree que puede ir de guay por la vida. ¿NO HAY UN SANTO DÍA EN EL QUE DEJEN DE PONERME DE MAL HUMOR? No sé, pregunto. Creo que hoy llegaré tarde a clase, pero prácticamente me da igual. 

***

- Buenos días señorita Paula ¿Sabe usted que ha llegado tarde hoy verdad?
- Sí, lo sé
- Hoy te dejaré pasar, pero a la próxima se queda usted fuera. Pase y tome asiento
- No habrá próxima vez
-  Eso espero señorita 

Ahora lo que me faltaba, después del encuentro borde con ese niño mi profesor de sociales le da por dejarme en ridículo delante de toda la clase, empezamos bien la mañana, ajá. 

- Buenos días Leti. *dije susurrando*
- Tía, ¿Dónde te metiste para llegar tan tarde?
- Luego te cuento, a ver si al señor don geografía le va a dar por echarme de clase
- Jo, pero no te olvides.
- Que no plasta, y ahora shhh.
-  Vaaaaaale. Ah, y se me olvidaba, antes dijo el ''Señor don geografía'' que iba a entrar un chico nuevo a la clase mañana
- Oh bien, lo que me faltaba, uno más para la colección.

- Señorita Paula, me ha parecido escucharla hablar, espero que sólo sean alucinaciones mías 

Esto ya es el colmo, el segundo día de clase y mi profesor de geografía ya me tiene manía, estoy planteándome muy seriamente tirarme por la ventana que tengo a mi derecha.

***

Las cuatro primeras horas de clase se me han hecho extremadamente largas. Pero ahora lo único que se me pasa por la cabeza es... ¿Qué se supone que haré hoy en el descanso? Buah, no sé, lo primero que se me pase por la cabeza.

- Paula  - Me gritó Leticia -
- ¿Me acompañas a la cafetería?
-  Es que no tengo ganas, si eso voy después 
- ¿Me lo prometes?
- Sí, bueno, no sé
- Jo, pues hasta después.

Bueno, ¿y ahora qué se supone que tengo que hacer? No he visto al chico de ayer, y está claro que con los de mi clase no me voy a poner ni loca. Una de dos, o busco un árbol donde haya sombra para poder comer tranquila o me voy a la cafetería a por Leticia, y bueno , esta claro a la cafetería no quiero ir así que, en marcha a buscar un árbol donde haya sombra.

Después de pasarme cinco minutos lo menos buscando un árbol aquí esta, y por fin, porque ya me estaba cansando de tanto buscar. Me siento, y seguidamente saco el iPod y el desayuno de la mochila. 

- Hola - Escuché decir alguien a mi espalda, pero como supuse que no era para mí lo ignoré - ¿A parte de ciega sorda?

- H-Hola, eh tú, eh ¿Qué se supone que haces aquí? - ¿Cómo coño había llegado el chico rubio de ojos azules, con acento extraño y borde de antes hasta aquí? ¿QUE COÑO HACE EN MI INSTITUTO?

- Lo mismo que tú lista estudiar, pero entro mañana, hoy he venido a ver el centro, y de paso molestarte un poquito.


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