- ¡PAULAAA!
- ¿QUÉ QUIERES?
- SE TE VA A HACER TARDE EL PRIMER DÍA DE CLASE, LEVÁNTATE YA
- SÍ MAMÁ, SÍ.
Joder, ya empezamos como siempre, a tratarme como si fuera una niña pequeña. ¿No se puede dar cuenta de que ya tengo 15 años? Y no es que se digan rápido.
- Paula, ¿Te queda mucho en el baño? Se me va a hacer tarde.
- Todavía me tengo que lavar los dientes, haber llegado antes que yo.
- ¡NO ME CONTESTES ASÍ, QUE SOY TU MADRE Y NO UNA AMIGA!
- Vale mamá.
Lo que me faltaba, el primer día de clase y encima de mal humor, que guay todo.
Cojo la mochila, las llaves, el móvil con los auriculares y salgo. Enciendo el móvil y le doy a reproducción aleatoria, por lo menos me intento despejar en lo que llego al colegio. La verdad es que no me hace mucha gracia volver al instituto, y menos con los mismos compañeros falsos y odiosos de siempre, pero habrá que aguantarlos, como siempre. Seguramente vendrán, me abrazarán y me dirán: ''Oooh Paula, te echaba de menos, cuanto tiempo, deberíamos haber quedado en verano''; y ahí es cuando yo pienso: JÁ, y una mierda, seguro que en verano ni te acordabas de mi existencia, pero tranquila, no te preocupes, yo tampoco me acordaba de que existías, y ni falta que me hace.
Llego a la puerta del colegio y esta cerrada, como siempre, habrá que esperar a que las monjitas se dignen a abrir antes de que me quede dormida en la pared.
Y por fin a las siete y media las monjas se dignan a abrirme la puerta.
- Buenos días Sor Elena.
- Buenos días hija mía.
Vale, tengo que admitir que eso me pone más de mal humor, ya que ahora me tendré que acostumbrarme a dar los buenos días todas las mañanas, cosa que odio. No, nadie me gana a borde.
Apago el móvil, y me siento a esperar a que llegue la gente.
El primero en llegar es Layonel, empezamos mal, muy mal,
- Buenos días Paula
- Hola
- ¡FELICIDADES!
- ¿Por? Que yo sepa no es mi cumpleaños.
- HAS CRECIDO
- !FELICIDADES A TI TAMBIÉN LAYONEL!
- ¿Por qué?
- NO HAS CAMBIADO, SIGUES SIENDO EL MISMO ODIOSO DE SIEMPRE, BI-EN. Y ahora si vas a decir alguna gilipollez ahórratela, nadie quiere escucharla.
Y por fin se calló, nunca lo he soportado, se cree que por reírse de los demás es más macho JAJAJAJAJAJA, no se lo cree ni él.
Cuanta más gente llegaba, más de mala humor me ponían. Hasta que llegó Leticia, oh, a ella si que la echaba de menos, bueno, era la única a la que echaba de menos, así que después de tanto tiempo sin verla sólo se me ocurre correr ir a abrazarla, y así hago.
- ¡LETICIA HERNÁNDEZ CEBOLLÍN!
- ¡PUTA, VEN A MÍ Y ABRAZAME!
- ¡VEN TÚ QUE ES EL MISMO CAMINO!
- ¿Te has dado cuenta que estás delante de mi?
- La verdadera pregunta es, ¿Quién ha llegado antes a la otra?
- NO SÉ NI ME IMPORTA.
-¿AH NO? PUES AHORA POR TONTA TE QUEDAS SIN ABRAZO DE SALUDO
- je-je-je eran bromas je-je-je
- Arrastra..
Y ahí fue cuando el entró, un chico alto, de 1.75 aproximadamente, rubio, con ojos mielosos; pero eso no fue lo que me llamó la atención, verdaderamente fue que con lo lindo que es haya entrado con la cabeza gacha. Pero lo más extraño fue que cuando lo vi mi corazón se aceleró, cosa que nunca me había pasado, y menos por un chico, que era lo que menos me importaba en estos momentos...
- ¡PAULAAAA, PAULAAA!
- LETI JODER, ¿POR QUÉ ME GRITAS?
- PORQUE LLEVAS UN RATO MIRANDO A LA NADA Y NI PUTO CASO ME HACÍAS, A LO MEJOR POR ESO
- Ups, perdón
- Perdonada.
Pasaron cuatro horas hasta que el timbre para ir al recreo sonó.
- Dios mío de mi alma y de mi ser, han sido la cuatro horas más largas de mi vida, que alguien me saque de este infier...
Y ahí estaba él de nuevo, no sé como se llama, ni quién es, ni de dónde viene, ni nada relacionado con eso, sólo se que esta sólo, su primer día de clase y está solo... ¿Y si me acerco a él y le pregunto como se llama y le enseño el centro...? Bah no, no creo que sea una buena idea, pero tampoco pasaría nada por intentarlo así que, vamos Paula, tu puedes.
- Leti, ahora vengo, voy a hablar con ese niño nuevo de 4º.
- ¿Qué mosca te ha picado a ti hoy? Primero te quedas muda, y luego vas a hablar con alguien que ni si quiera conoces? Si que has cambiado este verano eh
- Supongo que algún día tendré que dejar de ser tímida y borde con la gente que ni si quiera conozco, y ese día es hoy. Así que nos vemos en clase de sociales
- Adiós perra
- Adiós puta
Bueno pues haya vamos, a hablar con un niño que es la primera vez que veo... Vale ¿Dónde coño se ha metido? Ah, míralo ahí...
- Hola, me llamo Paula
Bien Paula, ni que tuvieses cuatro putos años para decir eso.
- Yo me llamo Raúl
- Eres nuevo aquí ¿no?
- Sí, soy valenciano, y me he mudado este verano aquí y pues bueno, aquí me ves
- ¿Todavía no has echo amigos?
- No, no se me da muy bien hacer amigos
- A mí casi todos los de mi clase me caen mal, así que estamos en las mismas
- Pues ponte conmigo, así yo no estoy solo y tu no estas con los de tu clase
- Vale majo
Estuvimos hablando hasta que tocó la campana que indicaba que ya teníamos que volver a clase.
- Bueno, gracias por acompañarme Paula, encantado
- Igualmente
- Hasta mañana
- Hasta mañana
Tocó el timbre que indicaba que ya era la última clase del día; yo, sentada en última fila con Leticia, pensando en todo lo que nos había dado tiempo de hablar en el recreo, y sin saber como, ni porque, ya le echaba de menos, cosa demasiado rara, ya que ni si quiera le conocía.. Y como no, Leticia tuvo que interrumpir mis pensamientos una vez más.
- Paula, ¿Estás bien? Hoy te noto un poco distante
- Es que estaba pensando en el niño nuevo, se llama Raúl
- Uuuuuuuuh, a mí me da que te gusta eh
- No seas tonta, lo conozco de hoy, es imposible que me guste, inútil
- Eh eh eh, un poco de respeto que soy mayor que tu
- NO, YA EMPEZAMOS DE NUEVO CON ESO
- Tres días dan para mucho eh
- Calla puta
- Revenida
Transcurrida la hora de lengua, tocó el timbre y todo el mundo salió corriendo, y yo como siempre me quedo la última en clase recogiendo las cosas, aunque la verdad no me viene mal, ya que en estos momentos necesito pensar... ¿Y si de verdad me gusta Raúl? No, que tontería más grande, como me va a gustar si lo conozco de hablar con él media hora.. Pero es que nunca había sentido nada parecido por nadie, y menos el primer día de conocerlo...
Bueno, creo que ya he pensado lo suficiente por hoy.
Llego a mi casa, como, me echo la siesta, hago los deberes, leo y me acuesto. Tengo que admitir que el primer día de clase ha sido agotador, físicamente y mentalmente; así que apago la luz y me pongo a escuchar música hasta que me quedo dormida.
El segundo día de clase será aún más agotador que el primero. Paula no sabe lo que le espera.
- ¡PAULAAAA, PAULAAA!
- LETI JODER, ¿POR QUÉ ME GRITAS?
- PORQUE LLEVAS UN RATO MIRANDO A LA NADA Y NI PUTO CASO ME HACÍAS, A LO MEJOR POR ESO
- Ups, perdón
- Perdonada.
Pasaron cuatro horas hasta que el timbre para ir al recreo sonó.
- Dios mío de mi alma y de mi ser, han sido la cuatro horas más largas de mi vida, que alguien me saque de este infier...
Y ahí estaba él de nuevo, no sé como se llama, ni quién es, ni de dónde viene, ni nada relacionado con eso, sólo se que esta sólo, su primer día de clase y está solo... ¿Y si me acerco a él y le pregunto como se llama y le enseño el centro...? Bah no, no creo que sea una buena idea, pero tampoco pasaría nada por intentarlo así que, vamos Paula, tu puedes.
- Leti, ahora vengo, voy a hablar con ese niño nuevo de 4º.
- ¿Qué mosca te ha picado a ti hoy? Primero te quedas muda, y luego vas a hablar con alguien que ni si quiera conoces? Si que has cambiado este verano eh
- Supongo que algún día tendré que dejar de ser tímida y borde con la gente que ni si quiera conozco, y ese día es hoy. Así que nos vemos en clase de sociales
- Adiós perra
- Adiós puta
Bueno pues haya vamos, a hablar con un niño que es la primera vez que veo... Vale ¿Dónde coño se ha metido? Ah, míralo ahí...
- Hola, me llamo Paula
Bien Paula, ni que tuvieses cuatro putos años para decir eso.
- Yo me llamo Raúl
- Eres nuevo aquí ¿no?
- Sí, soy valenciano, y me he mudado este verano aquí y pues bueno, aquí me ves
- ¿Todavía no has echo amigos?
- No, no se me da muy bien hacer amigos
- A mí casi todos los de mi clase me caen mal, así que estamos en las mismas
- Pues ponte conmigo, así yo no estoy solo y tu no estas con los de tu clase
- Vale majo
Estuvimos hablando hasta que tocó la campana que indicaba que ya teníamos que volver a clase.
- Bueno, gracias por acompañarme Paula, encantado
- Igualmente
- Hasta mañana
- Hasta mañana
Tocó el timbre que indicaba que ya era la última clase del día; yo, sentada en última fila con Leticia, pensando en todo lo que nos había dado tiempo de hablar en el recreo, y sin saber como, ni porque, ya le echaba de menos, cosa demasiado rara, ya que ni si quiera le conocía.. Y como no, Leticia tuvo que interrumpir mis pensamientos una vez más.
- Paula, ¿Estás bien? Hoy te noto un poco distante
- Es que estaba pensando en el niño nuevo, se llama Raúl
- Uuuuuuuuh, a mí me da que te gusta eh
- No seas tonta, lo conozco de hoy, es imposible que me guste, inútil
- Eh eh eh, un poco de respeto que soy mayor que tu
- NO, YA EMPEZAMOS DE NUEVO CON ESO
- Tres días dan para mucho eh
- Calla puta
- Revenida
Transcurrida la hora de lengua, tocó el timbre y todo el mundo salió corriendo, y yo como siempre me quedo la última en clase recogiendo las cosas, aunque la verdad no me viene mal, ya que en estos momentos necesito pensar... ¿Y si de verdad me gusta Raúl? No, que tontería más grande, como me va a gustar si lo conozco de hablar con él media hora.. Pero es que nunca había sentido nada parecido por nadie, y menos el primer día de conocerlo...
Bueno, creo que ya he pensado lo suficiente por hoy.
Llego a mi casa, como, me echo la siesta, hago los deberes, leo y me acuesto. Tengo que admitir que el primer día de clase ha sido agotador, físicamente y mentalmente; así que apago la luz y me pongo a escuchar música hasta que me quedo dormida.
El segundo día de clase será aún más agotador que el primero. Paula no sabe lo que le espera.